La necesidad que tiene cualquier organización, ya sea pública o privada, de anticiparse a su competidor o adversario, ha provocado que siempre sea prioritario el conocer sus intenciones: ¿qué tiene pensado hacer?, ¿cómo lo hará?, ¿en dónde?, etc.

Este conocimiento, en la mayoría de las ocasiones solamente es posible conseguirlo mediante la intervención del agente de inteligencia humana (HUMINT), la mayoría de las veces denominado como espía.

23 NOV HUMINT: LA INTELIGENCIA DE FUENTES HUMANAS

Por José Manuel Díaz-Caneja.  Analista de Inteligencia. Curso Superior de Inteligencia de las FAS.

 

La necesidad que tiene cualquier organización, ya sea pública o privada, de anticiparse a su competidor o adversario, ha provocado que siempre sea prioritario el conocer sus intenciones: ¿qué tiene pensado hacer?, ¿cómo lo hará?, ¿en dónde?, etc.

Este conocimiento, en la mayoría de las ocasiones solamente es posible conseguirlo mediante la intervención del agente de inteligencia humana (HUMINT), la mayoría de las veces denominado como espía.

 

La información es poder. ¿Quién no ha escuchado en alguna ocasión esta frase?. Pero ¿cuántas veces nos hemos parado a analizar lo que significa y las implicaciones que tiene?

Vamos a centrarnos únicamente en la primera parte: “La información”. No vamos a detenernos en dar una definición académica de la palabra, puesto que eso sería objeto de otro artículo, sino en las dos palabras juntas y lo que ello implica.

 La información se encuentra por todas partes, es verdad, el problema es dar con ella. Al fin y al cabo, el ser humano trabaja con información constantemente, y algunas veces, lo desconoce. Pero la información está ahí. Solo hay que saber cómo obtenerla.

Para ello existen diferentes disciplinas de inteligencia, como la que obtiene información de las imágenes (IMINT), de las comunicaciones (SIGINT), o las que se centran en analizar la información disponible en las cartografías (GEOINT). Pero detrás de todas ellas siempre existe un elemento común:  y es que al principio (y al final) de la cadena siempre hay una persona. Detrás de los “cascos” que escuchan las señales hay un ser humano, los drones son manejados por personas, la cartografía está elaborada, etc. Por ello, existe una disciplina de inteligencia que se encarga de obtener la información de esa fuente tan valiosa que es el ser humano, HUMINT.

Se entiende por inteligencia de fuentes humanas, también denominada habitualmente como inteligencia clásica, la derivada de la información obtenida y facilitada por fuentes humanas.

LA NECESIDAD DE LA INFORMACIÓN OBTENIDA POR FUENTES HUMANAS

Desde tiempos ancestrales, los grandes dirigentes y militares se han rodeado de hombres y mujeres de confianza que le han proporcionado la información necesaria para tomar sus decisiones. Estos datos se han obtenido mezclándose entre la gente, hablando con todos, pero sin decir nada, infiltrándose entre los enemigos.

Lo que al principio estaba orientado únicamente a la esfera política y militar se ha ido extendiendo cada vez más a la actividad empresarial. Esto es debido a que conocer las intenciones de nuestros competidores, así como prevenir posibles fugas de información de nuestra empresa, se traduce en beneficios económicos.

Hoy en día la sociedad está cada vez más basada en la tecnología, y existe la creencia generalizada de que esta protege nuestros activos (ya sea a nivel particular como a nivel empresarial) de una manera segura. Pero la realidad es otra completamente distinta.

Como se ha comentado antes, existen diferentes disciplinas de obtención de información que, de una manera más o menos precisa, pueden conseguir información relevante sobre las capacidades de nuestro adversario o competidor. Pero lo que es más difícil es que sean capaces de identificar sus intenciones y motivaciones.

Con bastante frecuencia oímos noticias sobre fugas de información de una empresa a otra, de servicios de inteligencia que tienen información supuestamente clasificada, de famosos que ven cómo sus intimidades salen a la luz o políticos que ven truncadas sus carreras porque se airean ciertas indiscreciones…….Y normalmente, detrás de todo esto se encuentra la mano (y el oído) del hombre.

Como decíamos al principio, por muchos medios tecnológicos que existan, detrás de todos ellos siempre hay una persona, la cual tiene sus debilidades y motivaciones. Pues la inteligencia de fuentes humanas se basa principalmente en explotar estos puntos, en detectar cuáles son esas “vulnerabilidades” y aprovecharse de ellas.

Para ello, la persona encargada de obtener la información llevará a cabo un estudio de esa persona, la analizará concienzudamente, se ganará su confianza para, finalmente, obtener el premio buscado: la información que posee.

Posiblemente no bastará con obtener información de una sola fuente humana, puesto que no la tendrá toda, pero, si sumamos las distintas partes que se obtienen de cada fuente con relación a un mismo tema, conseguiremos completar el puzle.

 EL AGENTE HUMINT

 Un agente HUMINT deberá buscar lo que se denominan los nidos de información, es decir, aquellas personas, lugares o elementos que tienen la información que buscamos. Si desde el primer momento nos equivocamos al determinar este elemento, el resultado final no será el esperado, y posiblemente se descubran nuestras intenciones, consiguiendo entonces el efecto contrario.

Para ello, los agentes HUMINT deben ser gente especial, humilde, con gran capacidad de adaptación a los distintos ambientes, con don de gentes y con unas habilidades innatas que le permitan desarrollar su labor de manera discreta, sin llamar la atención.  Porque el principal peligro que existe para un agente HUMINT es el de destacar sobre el resto del entorno.

No se trata de ser un James Bond, sino todo lo contrario. Se trata de ser esa persona que, habiendo estado sentado enfrente de nosotros en una cafetería, no seremos capaces de acordarnos de él. Pero si hablamos con él sentiremos una conexión especial que nos hará sentirnos cómodos y relajarnos, hablando de cualquier cosa sin estar a la defensiva.

Normalmente, la persona que trabaja en este tipo de obtención de información no será la más famosa de la empresa, pero la información que obtenga será de gran valor.

Junto a sus cualidades personales, el agente HUMINT debe ser formado en un conjunto de técnicas que tiene que dominar, como las de vigilancia y contra vigilancia, así como todo lo que tenga que ver con la comunicación no verbal.

El conocimiento de la comunicación no verbal ayuda que el agente HUMINT tenga mayores probabilidad de confirmar si está siendo engañado por su fuente, identificar señales de peligro y la técnica de aproximación más adecuada a una posible fuente.

Aunque todo esto puede sonar a películas de espías, la verdad es que los conceptos básicos de comunicación no verbal tienen aplicación en el campo de las técnicas de negociación, en la selección de personal  y en la elaboración de perfiles, por ejemplo. Todo ello es debido a que permiten incrementar la capacidad de obtención de información mediante el análisis e interpretación del lenguaje no verbal.

Aunque no es una ciencia exacta, la comunicación no verbal, mediante la interpretación conjunta de varios gestos de nuestro interlocutor nos permite:

  • Hacernos una idea de del tipo de persona que tenemos en frente.
  • Confirmar si lo que dice es verdad,
  • Y, en muchas ocasiones, facilita su manipulación

 

LA INTELIGENCIA HUMANA EN EL ÁMBITO EMPRESARIAL

HUMINT siempre ha estado vinculado, por la creencia popular, con el típico agente de los servicios de inteligencia, el espía y con actividades sino ilegales, cuanto menos dudosas.

La realidad es que las denominadas actividades HUMINT son de gran aplicación en el campo empresarial, ya sea a la hora de entrevistar un posible candidato a un puesto de trabajo, en las entrevistas de seguridad para detectar posibles insiders dentro de la organización o la hora de llevar a cabo reuniones de negociación.

Pero es que además, otras actividades HUMINT como el reconocimiento, la vigilancia y la contravigilancia, se pueden, y se deberían trasladar al campo civil, sin que ello suponga infringir la ley.

Por ejemplo, no es ilegal el visitar una feria y ver los nuevos productos de la competencia, e incluso preguntar por sus características. Establecer una red de contactos entre los posibles proveedores que alerten de la posible subida o bajada de los precios. Este tipo de actividades, que se llevan a cabo con toda naturalidad entran dentro del campo de HUMINT y se les puede sacar mayor rendimiento si al personal se le forma adecuadamente.